viernes, 11 de abril de 2008

Shapshico


Existe una gran variedad de seres espirituales en la Amazonía, benignos y malignos, el Shapshico es la especie que encarna a los diablillos silvestres de la selva, es de pequeña estatura, cuerpo alargado color rojizo, con dos cuernos pequeños y un rabo caprino, características similares a las del fauno de la mitología del viejo mundo. El shapshico, es un ser que habita la inconmesurable selva amazónica conviviendo con la fauna, se manifiesta en el plano físico para poder cometer fechorías, sin distinguir a sus víctimas, provocando espasmos, vómitos y desmayos, solo con su presencia, a fin de poder robar, ultrajar y hasta matar seres vivos, (animales o personas pequeñas), que habitan alejados sectores poblados en el interior de la selva. Durante la época de la conquista representó un nefasto peligro para los primeros colonos, sin embargo, este demonio es vulnerable dentro del plano físico, por lo cual fue objeto de cacerías infernales, y hoy en día esta casi extinto.

miércoles, 9 de abril de 2008

Mayantu


El Mayantu simboliza a la fuerza espiritual de la selva, es un ente que vaga entre dos planos dimensionales: el físico y el espiritual, para manifestarse adquiere una forma pseudo animal que ocasiona la confusión, pero las personas que lo han visto, de no haberlo hecho hubieran perecido por alguno de los inciertos peligros que refugia la selva amazónica, puesto que es un duende anfibio reptiloide, que ayuda a hombres necesitados, sólo a aquellos que no representan peligro o detrimento para la vida silvestre, ya que es un ser protector de la biodiversidad ecológica generada en el caldo biológico de la Amazonía. El mayantu es un ser que conoce a profundidad las propiedades de las plantas y otros elementos que facilitan la subsistencia al interior de la selva. Mayormente es visto en humedales y territorios irrigados por arroyos que desembocan siempre en cochas o lagunas de baja profundidad.

Renaco


El Renaco es un árbol que crece en tahuampas y bosques acuáticos, durante los inviernos de la Amazonia, aglomerándose en decenas, centenas y miles de renacos que forman renacales. Los renacos son árboles latos con muchas ramas, pero sobre todo con muchísimas raíces que se hunden profundamente en los suelos que llegan hasta ojos de agua, por eso los renacales son inundables, porque las raíces del renaco buscan el agua, y sirven de madriguera para serpientes constrictoras que se camuflan entre las formas alargadas y retorcidas de los troncos. El renaco presenta y simboliza el espíritu del hombre del bosque en la amazonía, como el renaco, nosotros los hombres y mujeres de la amazonía hundimos nuestras raíces, hasta el fondo de la realidad. Nos fijamos en el suelo, buscamos los ojos de agua, es decir nos enraizamos en nuestra propia realidad y buscamos nuestra propia identidad en el ojo del agua de nuestras creencias y en el legado de nuestros ancestros. Como las raíces del renaco, que tienen formas caprichosas y retorcidas, como si la madre del bosque los hubiera estrujado, haciendo que se asemejen a las anacondas, a otros animales o a las formas humanas, el espíritu del hombre y de la mujer del bosque se parece a estas raíces, son espíritus muchas veces atormentados que se retuercen de dolor, de rabia que hacen esfuerzos por sobreponerse a las dificultades de la vida, como el renaco a las dificultades de la naturaleza. El renaco es también egoísta como el hombre, no permite que ninguna otra especie de árbol crezca junto a él, a fin de evitar que le dispute el espacio del aire y del sol, del suelo y del agua, si un cedro, una caoba, un shihuahuaco, o un tornillo crece junto a el de una semilla que el viento izo volar o un guacamayo arrojo con sus heces, el renaco lo abraza, lo ahoga y lo mata, por eso el renaco se llama también mata palo.

martes, 8 de abril de 2008

Chullachaqui


Así como los cerros tiene sus dioses, guardianes y protectores: los muquis; los bosques de la Amazonia también, son los sacha runas, uno de éstos es el chullachaqui, de pequeña estatura, por lo que puede moverse mejor en el bosque, de color oscuro y cabeza desproporcionada para su tamaño; pero mas que por estas cualidades, el Chullachaqui se distingue por una particularidad en sus pies, son desiguales de ahí su nombre en quechua: chulla = desigual / chaqui = pies. Existe una variedad de apariencias atribuidas a este ser, dicen que uno de sus pies es volteado hacia atrás, otros dicen que tiene forma de pata de animal (tigrillo, otorongo, venado, sajino, huangana). El chullachaqui es un ser creado por espíritus superiores apoderados de brujos "bancos" de la Amazonía, a partir de un ser humano en estado infantil, para cumplir propósitos de los creadores, deambulando entre la dimensión física y la espiritual, hasta ser liberado por sublevación o por voluntad de sus creadores. El chullachaqui se dedica a usar sus artes para proteger su territorio: lanza truenos y rayos que asustan a los hombres, hace llover copiosamente, para apagar el fuego del bosque, avisa a izulas y huayrangas (avispas gigantes cuya picadura produce fiebre) para que ataquen a los taladores. Utiliza técnicas para despistar y secuestrar personas, mediante caminos labrados por sus huellas desiguales en direcciones opuestas, que van y vienen en una ida y un retorno sin termino, circulando, girando como es el tiempo y la vida en el bosque, sin principio ni fin. Mediante la metamorfosis, toma la forma de animales para castigar al cazador haciéndolo perder su rastro y torturándolo en lo profundo del bosque. El chullachaqui también hace su chacra en el medio del bosque, en plena selva se puede escuchar un golpe seco de machetes, como de alguien que esta trabajando en el bosque, es el chullachaqui que esta haciendo su chacra.

martes, 18 de marzo de 2008

Brujería Amazónica



El brujo de la selva es un personaje con poderes extraordinarios para hacer el bien y el mal, aunque también hay embusteros que trafican con el dolor humano haciéndose pasar por brujos para embaucar a gente supersticiosa. El auténtico brujo que ha alcanzado el grado de "Banco" en la jerarquía de poder, realiza actos verdaderamente asombrosos que lindan entre la ciencia y la ficción, la mayoría de las cuales, sobrepasan lo humano y alcanzan lo sobrenatural. Por eso, sin exageración o temor a equivocarnos, podemos decir que en aquel hombre humilde, generalmente inculto o analfabeto, se encarna el psicólogo, el parapsicólogo, el telépata, el naturalista, el animista, el espiritista, el adivino y hasta el médico; el maestro conoce los secretos de la selva, pues realiza sus tratamientos en base a sustancias de origen animal y vegetal. Tiene tal dominio sobre la mente humana, como para actuar a voluntad sobre los sentidos y órganos vitales, y para transmitir a distancia ondas sensoriales. Posee la capacidad de desdoblarse y ser medium espiritual mediante técnicas de metafísica. Puede apreciarse a un brujo o chamán de la selva amazónica en plena sesión de Ayahuasca, durante el proceso de posesión del ancestral espíritu guerrero de una tribu amazónica, hacia su propio cuerpo, rodeado de otros espíritus y de seres creados por él mismo, los llamados chullachaquis.

Yacuruna


Yacuruna (quechua) Hombre del agua. Es un personaje que vive en las profundidades de los ríos y lagos de la Amazonía, habitando asentamientos nómades subacuáticos. El Yacuruna, a manera de título de nobleza, es el señor o patriarca de las tribus errantes de ésta raza que hasta hace miles de años poseía forma humana, y que vino buscando establecerse en las antiguas colonias de la Gran Atlántida, sumergida bajo el océano homónimo durante el último diluvio universal. Al haberse adaptado tanto a la vida subacuática, el Yacuruna no pudo revertir el proceso y regresar a tierra firme, aunque ha alcanzado la perfección de sus dotes místicos, con el fin de raptar personas de su agrado, particularmente jóvenes mujeres, a quienes lleva a convivir con él en las profundidades. Durante siglos, las tribus de esta raza han surcado las profundidades de los ríos, en búsqueda de nuevas regiones aluviales, donde imponer su dominio sobre las mentes supersticiosas de los pobladores ribereños y aborígenes. Dotados de antiguas artes los yacurunas tienen el poder de comunicarse con animales acuáticos, E e imponer su dominio sobre estos, además poseen la facultad de transmutar en bujeos colorados, con la finalidad de aproximarse a las jóvenes ribereñas, muchas veces atraídos por el olor de la sangre, si es que alguna de éstas se encuentra en estado de menstruación. Una vez en la superficie adquieren su forma semihumana solo por unos instantes, como distinguidos personajes forasteros atrayendo la atención de las jóvenes mediante habilidades psíquicas y afrodisíacas, raptándolas y agregándolas a su séquito.

Lupuna


Árbol gigantesco que, hasta hace unas décadas, era solo un adorno de la naturaleza, pues no se usaba ni como leña. Ahora es muy codiciado para la fabricación de triplay y enchapados, utilizados en construcciones y mueblería. Se distingue a lo lejos por sobresalir sobre el techo del bosque. Muestra una frondosa copa parecida a un hongo gigante. Es bastante alto y derecho. Tiene el tronco grueso y abultado en el centro, que da fundamento a mitos y supersticiones populares. La madre o espíritu del árbol, posee un horrible aspecto y vive en el interior de la barriga abultada. Cada vez que éste espíritu sale de su morada, un gran estruendo sacude la selva; explotando con violencia la prominencia del árbol, luego vuelve a su estado natural como si nada hubiera ocurrido. Pobre de la persona que ofenda a la madre de la lupuna, pues al instante descarga su furia contra ella, produciéndole la inflamación del vientre, que va creciendo hasta reventar como el árbol, matando a la persona en el acto. Vemos como los espíritus de la naturaleza al verse amenazados por la extinción que provoca el hombre, cobran venganza.