miércoles, 9 de abril de 2008

Renaco


El Renaco es un árbol que crece en tahuampas y bosques acuáticos, durante los inviernos de la Amazonia, aglomerándose en decenas, centenas y miles de renacos que forman renacales. Los renacos son árboles latos con muchas ramas, pero sobre todo con muchísimas raíces que se hunden profundamente en los suelos que llegan hasta ojos de agua, por eso los renacales son inundables, porque las raíces del renaco buscan el agua, y sirven de madriguera para serpientes constrictoras que se camuflan entre las formas alargadas y retorcidas de los troncos. El renaco presenta y simboliza el espíritu del hombre del bosque en la amazonía, como el renaco, nosotros los hombres y mujeres de la amazonía hundimos nuestras raíces, hasta el fondo de la realidad. Nos fijamos en el suelo, buscamos los ojos de agua, es decir nos enraizamos en nuestra propia realidad y buscamos nuestra propia identidad en el ojo del agua de nuestras creencias y en el legado de nuestros ancestros. Como las raíces del renaco, que tienen formas caprichosas y retorcidas, como si la madre del bosque los hubiera estrujado, haciendo que se asemejen a las anacondas, a otros animales o a las formas humanas, el espíritu del hombre y de la mujer del bosque se parece a estas raíces, son espíritus muchas veces atormentados que se retuercen de dolor, de rabia que hacen esfuerzos por sobreponerse a las dificultades de la vida, como el renaco a las dificultades de la naturaleza. El renaco es también egoísta como el hombre, no permite que ninguna otra especie de árbol crezca junto a él, a fin de evitar que le dispute el espacio del aire y del sol, del suelo y del agua, si un cedro, una caoba, un shihuahuaco, o un tornillo crece junto a el de una semilla que el viento izo volar o un guacamayo arrojo con sus heces, el renaco lo abraza, lo ahoga y lo mata, por eso el renaco se llama también mata palo.

1 comentario:

Maria Fischinger dijo...

Gracias por tan bello e informativo blog. Las ilustraciones son bellas.
Me gustaria usarlas la del renaco para ilustrar el poema Lecciones de Selva de mi amiga Julita del Prado.