martes, 18 de marzo de 2008

Brujería Amazónica



El brujo de la selva es un personaje con poderes extraordinarios para hacer el bien y el mal, aunque también hay embusteros que trafican con el dolor humano haciéndose pasar por brujos para embaucar a gente supersticiosa. El auténtico brujo que ha alcanzado el grado de "Banco" en la jerarquía de poder, realiza actos verdaderamente asombrosos que lindan entre la ciencia y la ficción, la mayoría de las cuales, sobrepasan lo humano y alcanzan lo sobrenatural. Por eso, sin exageración o temor a equivocarnos, podemos decir que en aquel hombre humilde, generalmente inculto o analfabeto, se encarna el psicólogo, el parapsicólogo, el telépata, el naturalista, el animista, el espiritista, el adivino y hasta el médico; el maestro conoce los secretos de la selva, pues realiza sus tratamientos en base a sustancias de origen animal y vegetal. Tiene tal dominio sobre la mente humana, como para actuar a voluntad sobre los sentidos y órganos vitales, y para transmitir a distancia ondas sensoriales. Posee la capacidad de desdoblarse y ser medium espiritual mediante técnicas de metafísica. Puede apreciarse a un brujo o chamán de la selva amazónica en plena sesión de Ayahuasca, durante el proceso de posesión del ancestral espíritu guerrero de una tribu amazónica, hacia su propio cuerpo, rodeado de otros espíritus y de seres creados por él mismo, los llamados chullachaquis.

Yacuruna


Yacuruna (quechua) Hombre del agua. Es un personaje que vive en las profundidades de los ríos y lagos de la Amazonía, habitando asentamientos nómades subacuáticos. El Yacuruna, a manera de título de nobleza, es el señor o patriarca de las tribus errantes de ésta raza que hasta hace miles de años poseía forma humana, y que vino buscando establecerse en las antiguas colonias de la Gran Atlántida, sumergida bajo el océano homónimo durante el último diluvio universal. Al haberse adaptado tanto a la vida subacuática, el Yacuruna no pudo revertir el proceso y regresar a tierra firme, aunque ha alcanzado la perfección de sus dotes místicos, con el fin de raptar personas de su agrado, particularmente jóvenes mujeres, a quienes lleva a convivir con él en las profundidades. Durante siglos, las tribus de esta raza han surcado las profundidades de los ríos, en búsqueda de nuevas regiones aluviales, donde imponer su dominio sobre las mentes supersticiosas de los pobladores ribereños y aborígenes. Dotados de antiguas artes los yacurunas tienen el poder de comunicarse con animales acuáticos, E e imponer su dominio sobre estos, además poseen la facultad de transmutar en bujeos colorados, con la finalidad de aproximarse a las jóvenes ribereñas, muchas veces atraídos por el olor de la sangre, si es que alguna de éstas se encuentra en estado de menstruación. Una vez en la superficie adquieren su forma semihumana solo por unos instantes, como distinguidos personajes forasteros atrayendo la atención de las jóvenes mediante habilidades psíquicas y afrodisíacas, raptándolas y agregándolas a su séquito.

Lupuna


Árbol gigantesco que, hasta hace unas décadas, era solo un adorno de la naturaleza, pues no se usaba ni como leña. Ahora es muy codiciado para la fabricación de triplay y enchapados, utilizados en construcciones y mueblería. Se distingue a lo lejos por sobresalir sobre el techo del bosque. Muestra una frondosa copa parecida a un hongo gigante. Es bastante alto y derecho. Tiene el tronco grueso y abultado en el centro, que da fundamento a mitos y supersticiones populares. La madre o espíritu del árbol, posee un horrible aspecto y vive en el interior de la barriga abultada. Cada vez que éste espíritu sale de su morada, un gran estruendo sacude la selva; explotando con violencia la prominencia del árbol, luego vuelve a su estado natural como si nada hubiera ocurrido. Pobre de la persona que ofenda a la madre de la lupuna, pues al instante descarga su furia contra ella, produciéndole la inflamación del vientre, que va creciendo hasta reventar como el árbol, matando a la persona en el acto. Vemos como los espíritus de la naturaleza al verse amenazados por la extinción que provoca el hombre, cobran venganza.

Yacumama-Sachamama


Yacumama. Madre del agua. Colosal boa de agua, que encarna al espíritu protector de las aguas del río padre Amazonas, que habita las profundidades de ríos y cochas afluentes. Se alimenta de animales acuáticos sin provocar detrimento en el sistema ecológico. Raras veces emerge a la superficie; es en estas ocasiones que puede causar daños irreparables en las embarcaciones y sus pasajeros, haciéndoles naufragar y perecer ahogados o devorados. Se dice que al emerger el animal produce un inmenso remolino y gran oleaje, poco comunes en los ríos y cochas, dejando al descubierto su descomunal cabeza, que descansa sobre un cuello erguido que sobresale a una altura de hasta cuatro metros, desplazándose por el centro del río o cocha, zambulléndose de trecho en trecho, hasta que al final se sumerge para no volver a aparecer más. En otras ocasiones, el animal sale a la superficie y permanece a flor de agua, atravesada de banda a banda del río, causando el efecto de un gigantesco árbol caído que represa el agua, formando correntadas peligrosas para la navegación.


Sachamama. Madre de la selva. Gigantesca bestia que personifica al espíritu guardián de la selva amazónica. Es una boa de tierra de gran tamaño sobre la cual se cuenta mil y una historias legendarias. Los caucheros y mitayeros han tropezado muchas veces con ella y aquellos que no han sido devorados nos han dejado relatos sobre su existencia. Cuando se encuentra en estado de hibernación puede estar postrada durante meses o incluso años, adquiriendo la forma de un tronco caído cubierto de malezas y deteriorado por el tiempo, albergando especies de animales menores sobre su gruesa piel. La Sachamama posee un poder hipnótico altamente poderoso, con el que atrae a sus víctimas hasta sus mismas fauces, luego de tragar a sus presas, como alimento recorren el largo del cuerpo para verterse en el otro extremo, donde se puede encontrar un inmenso cementerio, plagado de huesos de animales de todas las especies, incluso de seres humanos.

lunes, 17 de marzo de 2008

Runamula


Runa-mula (quechua) quiere decir: mula gente. Según la creencia, es el alma de una mujer pecadora, convertida en briosa mula por acción diabólica, mientras el cuerpo descansa durante la noche. Se la ve siempre en desenfrenada carrera, lanzando llamaradas por la trompa, bajo el flagelo de su cruel jinete que no es otro que el diablo en persona. Este castigo recibe la mujer que fornica con el fraile, el compadre o el propio hermano. Es vista después de la media noche, los martes y viernes, en que el diablo se apodera de su alma y la convierte en mula para castigarla brutalmente. A la mañana siguiente, la infeliz no recuerda lo sucedido, pero siente los efectos de la paliza porque le queda el cuerpo adolorido y las nalgas cárdenas, sin poder explicarse el motivo del malestar. Cualquier mortal trasnochador puede tropezar con esta misteriosa cabalgadura nocturna, al transitar cercaa la casa de la pecaminosa mujer, a pesar de que en jamás haya existido una mula cerca. He aquí una forma de purgar malas acciones cometidas en este mundo terrenal, entregando el alma al demonio aún en vida.

Amazonian Legendarium

Compendio de mitos y realidades propias de Iquitos y la región Loreto, las cuales han surgido como tradiciones orales entre los primeros pobladores mestizos y criollos que, seducidos por el encanto de estas tierras, desembarcaron y fundaron pueblos ávidos por prosperar… Sin embargo, antes de optar por un nuevo comienzo, mezclaron sus bajas pasiones con una dramática irradiación de muerte y devastación. La naturaleza es justa, y sólo cuando el hombre aprenda a vivir en armonía con su entorno, alcanzará la verdadera prosperidad…